La historia de cómo nació el movimiento que ha ayudado a más de 200,000 mujeres a recuperar su bienestar

Todo comenzó cuando empecé a recibir mensajes de mujeres que estaban desesperadas. No solo por perder peso, sino porque sentían que estaban perdiendo su identidad en el proceso.
Mujeres que trabajaban 8-10 horas al día, que cuidaban a sus hijos, que mantenían sus hogares funcionando... y que al final del día se miraban al espejo y se preguntaban: "¿Cuándo fue la última vez que me sentí bien conmigo misma?"
Recibí un mensaje que lo cambió todo. Una enfermera, madre de un niño pequeño, me contó que su esposo le había pedido el divorcio porque "ya no era la mujer de la que se enamoró". Ella había ganado 40 libras después del embarazo, trabajaba turnos agotadores, y su único "crimen" fue no tener tiempo para el gimnasio.
Ese mensaje me rompió el corazón. Porque no era un caso aislado. Eran cientos de mujeresviviendo la misma historia: sobrecargadas, juzgadas, culpables por no poder "simplemente hacer dieta y ejercicio".
Fue entonces cuando entendí algo fundamental: El problema no era la falta de información sobre nutrición. El problema era que nadie estaba hablando de la raíz emocional del peso.
Así nació Come Intermitente: un movimiento dedicado a ayudar a mujeres a recuperar su bienestar sin sacrificar su salud mental, sin culpa, y sin tener que elegir entre cuidarse a sí mismas o cuidar a su familia.
No pierdo peso porque no tengo tiempo para el gimnasio
No pierdo peso porque no tengo fuerza de voluntad
No pierdo peso porque como demasiado
Necesito Ozempic o Wegovy para silenciar el 'food noise'
Necesito una dieta estricta de 1200 calorías para ver resultados
Si no hago ejercicio intenso 5 veces por semana, no voy a cambiar
Y aunque esas cosas influyen...
No son la raíz del problema.
Puedes mejorar tu dieta, ir al gimnasio todos los días, contar cada caloría...
Y aun así no perder peso de manera sostenible.
¿Por qué?
Porque lo que cargas no es solo grasa.
Es estrés que se convirtió en kilos.
Trabajo + maternidad + pareja exigente = cortisol elevado = peso que no se va
Culpa, juicio, presión externa = hambre emocional = comer sin hambre real
Pensar en comida todo el día no es falta de voluntad, es tu cerebro pidiendo alivio emocional
Antes buscabas información sobre dietas.
Lo que necesitas es sanar tu relación con la comida desde las emociones.
Por eso creé la Guía de Bienestar y Pérdida de Peso Emocional
Un sistema completo que te ayuda a perder peso trabajando con tus emociones, no contra ellas. Sin dietas extremas, sin gym obligatorio, sin medicamentos.
La Guía de Bienestar y Pérdida de Peso Emocional es un sistema completo que aborda la pérdida de peso desde donde realmente importa: tus emociones.
Identifica qué emociones te llevan a comer sin hambre
Aprende a comer sin culpa y con consciencia plena
Sin dietas extremas, sin gym obligatorio, sin medicamentos
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